Felipe Vázquez es un ex lanzador de Grandes Ligas nacido en San Felipe, estado Yaracuy, Venezuela, en julio de 1991. Con una estatura de 1.88 metros y más de 100 kilos de peso, era conocido por su corpulencia y una recta que promediaba las 98 mph, junto con un cambio letal, lo que lo convertía en un relevista zurdo intimidante.
Comenzó su carrera profesional en julio de 2008 cuando fue firmado por los Rays de Tampa Bay como agente libre internacional. Su debut en las Grandes Ligas ocurrió en 2015 con los Nacionales de Washington, y posteriormente fue cambiado a los Piratas de Pittsburgh en 2016, donde se destacó como cerrador.
En su carrera en las Grandes Ligas, que abarcó cinco temporadas, acumuló al menos 21 juegos salvados en las últimas tres temporadas (21, 37 y 28, respectivamente, entre 2017 y 2019) y registró 88, 89 y 90 ponches en esas mismas temporadas. Su efectividad de por vida quedó en 2.61 en 323 apariciones.
Felipe Vázquez también era conocido por su cambio de nombre en 2018, pasando de Felipe Javier Rivero Blanco a Felipe Vázquez, en honor a su hermana Prescilla. Sin embargo, sus padres han negado la existencia de vínculos familiares con la mujer.
El ex lanzador fue sentenciado a prisión en 2021 por agresión sexual a una menor de edad, contacto ilegal con un menor y otros cargos relacionados con la distribución de pornografía infantil. Cumplió su condena de dos años y fue deportado a Venezuela.
Antes de su arresto, Vázquez estuvo involucrado en problemas adicionales, incluyendo una trifulca en abril de 2019 y una sanción por parte de los Piratas por una pelea con Kyle Crick en septiembre de ese mismo año, que resultó en una fractura en el dedo de Crick.
La deportación de Vázquez y sus problemas legales hacen improbable su regreso a las Grandes Ligas, ya que Pittsburgh lo liberó debido a estos inconvenientes y su deportación impide su retorno a Estados Unidos.