La situación complicada de Wander Franco parece no estar cerca de resolverse, ya que enfrenta un escándalo legal por acusaciones graves, incluyendo relaciones inapropiadas con una menor de edad, explotación sexual y lavado de dinero. A pesar de comparecer ante un juez en República Dominicana y recibir una fianza de $35 mil, su futuro en las Grandes Ligas está en peligro.
Aunque actualmente se encuentra en licencia administrativa y continúa percibiendo su salario, los informes sugieren que sus días en la MLB podrían llegar a su fin. Aunque los Rays de Tampa Bay no han emitido declaraciones recientes sobre el tema, se especula que están explorando opciones legales para poner fin al contrato garantizado del jugador.
En caso de encontrar una vía para anular el contrato, el joven infielder de 22 años perdería gran parte de los $182 millones por 11 años que firmó en 2022, siendo el contrato más cuantioso en la historia de la franquicia. Hasta el momento, solo ha recibido 3.9 millones de dólares de esa cifra.
Su salario para el año 2024 está estipulado en $2.454.545, y si el contrato se cancela, Franco dejaría de percibir otros 174 millones de dólares. Esta suma significativa podría brindar a los Rays la oportunidad de fortalecer su equipo, y tienen varias opciones a considerar.
La gerencia podría decidir buscar un reemplazo para el torpedero, quizás optando por una estrella en la agencia libre que les ayude a competir en una división cada vez más competitiva. Sin embargo, también podrían seguir su enfoque tradicional y distribuir el dinero en varias piezas de calidad pero de valor accesible.
Independientemente de la decisión que tomen, todo está sujeto a la resolución de la situación legal de Franco y a la posición que la MLB tome en relación con su propia investigación del caso.
Juez acaba de dictar coerción contra Wander Franco consistente en garantía económica y visitas periódicas al tribunal los días 30 del mes, por seis meses.
— Enrique Rojas/ESPN (@Enrique_Rojas1) January 5, 2024
No le pusieron impedimento de salida. Tampoco arresto domiciliario.